Adam

Hermsos fuerron los tiempos que pasastes en tu jardin,
Feliz Con Dios a tu lado caminando con Eva de la mano

Aun tenias harmonia con las bestias y la naturalesa;
Tenias tu el orgullo del leon, el poder del elefante,
La disciplina de la ormiga, y la gracia de los aves

En fin, tomastes la fruta, la fruta prohibida,
Saboriastes el bueno y lo malo, fuistes como Dios
En sabiduria y tu grandesa desminullo

Te encontrastes, en pena, desnudo y buscastes
Covertura de tras de los bosques. Vino Dios
Como siempre, con su mismo llamado

Pero con tu mismo temor lo rechasastes.
Ahorra maldices la fruta que hiso perder tu paraiso
Quisistes regresar pero sete prohibio
Por la espada encendida y los querubines.

QUERIDO HIJO OYEME:
No eres perdido. Que piensas?
Que estoy dormiendo en la tormenta?
Escuchame, como los discipulos de antes,
Quando les hable; Donde esta tu fe?